Ya se me había olvidado de que estaba escribiendo por acá 😅.
Como son las Fiestas Patrias en Chile, voy a contar una anécdota.
A mi papá le gustaba mucho esta fiesta y la celebraba con todo.
Una vez nos fuimos con camas y petacas a la casa de mi tío Juan. Era
18 largo, así que nos fuimos un viernes para volver el domingo subsiguiente.
Toda una semana en su casa.
Y cuando digo con camas y petacas, literalmente fue así,
porque piezas había, lo que no había era camas. Así es que nos llevamos una
litera con colchones y frazadas. Como las calles no eran lo que son ahora,
tuvimos que caminar cargando bolsos, los fierros, las tablas, ¡¡¡todo!!!, como diez
cuadras para llegar hasta donde nos fueron a buscar en un auto tipo Station
Wagon. Echamos todo arriba, en el maletero y el techo, pero no cabíamos nosotros,
así es que nos fuimos en micro, porque el auto de mi papá iba con otras cosas,
también lleno. Éramos siete personas y un bebé, mi hermano estaba guagüita, y
le llevaron su cuna también.
La casa de mi tío estaba al otro extremo de la ciudad. Para los
que conocen Santiago, nosotros vivíamos en Conchalí y mis tíos vivían en La
Cisterna. Así es que nos demoramos la vida en llegar en micro.
Pero llegamos y estaba lleno de gente, porque no solo fuimos nosotros, también estuvieron otros amigos y familiares para pasar la semana ahí.
Poco nos faltó para estar como Tito Fernández: Cuarenta
días tomando… 😆
Lo pasamos bien, aunque mi mamá no tanto, con un bebé y con
bulla todo el tiempo, no era fácil, porque las fiestas no pararon, mientras
unos dormían, los otros seguían. Hasta el mismo domingo a mediodía.
El lunes yo tenía disertación y, por supuesto, no estudié nada. Era de Mark Twain, así es que llegué en la noche a estudiar un poco.
Cuando
tocó mi presentación, me paré al frente y empecé:
“Samuel Langhorne Clemens, conocido universalmente como Mark Twain…”
Y hasta ahí quedé. No me acordé de nada más.
La profesora pensó que yo había tenido pánico escénico y me
perdonó la nota. Obvio que jamás se enteró de que yo había estado enfiestada toda
la semana de vacaciones y que no había tomado un cuaderno ni una sola vez (tampoco habría podido porque "se me quedaron en la casa") 😇.
Fue un 18 inolvidable.